Casa Almarea, presentada en CASACOR Perú 2026, nace como una reinterpretación contemporánea de la tradicional casa de playa peruana. Dentro de esta propuesta, Marcia Lenz Paisajismo participa en el diseño del paisaje, creando una composición que busca integrar la vegetación, los materiales y los espacios exteriores con la arquitectura y el entorno costero.
El proyecto recupera referencias de antiguos balnearios peruanos como Ancón y Santa María, pero las lleva a un lenguaje actual, donde la calma, la luz y la conexión con el exterior adquieren especial importancia.
Un paisaje inspirado en la costa
El diseño paisajístico de Casa Almarea parte de una premisa sencilla: crear un jardín que dialogue naturalmente con una vivienda frente al mar.
La propuesta incorpora especies capaces de responder a las condiciones del entorno costero, combinando diferentes alturas, formas y texturas para construir un paisaje ligero y dinámico.
- Vegetación adaptada al entorno marino.
- Texturas naturales que acompañan la arquitectura.
- Composición vegetal de apariencia fluida y relajada.
- Tonos naturales como base del paisaje.
- Acentos de color para aportar frescura y vitalidad.
- Espacios exteriores pensados para la contemplación y el encuentro.
La intención no es crear un jardín excesivamente ornamental, sino un paisaje que se perciba integrado a la vivienda y al carácter del litoral.
La naturaleza como parte de la arquitectura
En Almarea, el paisajismo cumple un papel fundamental en la relación entre los espacios interiores y exteriores.
Los árboles y macizos vegetales ayudan a estructurar el jardín y generan diferentes planos visuales, mientras que los cubresuelos permiten conectar las distintas áreas de la propuesta.
El resultado es una transición más natural entre arquitectura y paisaje, donde la vegetación acompaña los recorridos y enmarca los espacios de la vivienda.
Esta manera de trabajar responde a una visión del paisajismo en la que el jardín no funciona simplemente como decoración, sino como parte de la experiencia espacial.
Un jardín pensado para el ritmo de la casa de playa
Casa Almarea busca transmitir una sensación de descanso y desconexión. El paisaje acompaña esta intención mediante una composición que evita la rigidez y apuesta por formas más naturales.
La vegetación introduce movimiento, mientras que la presencia del agua genera reflejos y amplía visualmente el espacio exterior.
Los diferentes elementos del jardín se organizan para crear una atmósfera serena, donde cada área puede disfrutarse de manera independiente sin perder la conexión con el conjunto.
Materiales naturales y una paleta atemporal
La selección de materiales juega también un papel importante dentro de la propuesta paisajística.
Los tonos claros y las texturas naturales se integran con la vegetación y con la arquitectura, creando una paleta visual vinculada al paisaje costero.
Entre los elementos utilizados destaca la conchuela, que aparece como cubresuelo en los espacios exteriores y también como recurso decorativo en el interior de la vivienda.
Su presencia refuerza el vínculo conceptual con el mar y aporta una textura natural que se integra con facilidad al conjunto.
La conchuela como vínculo con el litoral
La utilización de la conchuela permite llevar una referencia directa del paisaje marino al diseño.
Su tonalidad y textura funcionan como un elemento de transición entre las superficies construidas y la vegetación, aportando una sensación orgánica al proyecto.
En este contexto, el material deja de ser únicamente un acabado y se convierte en parte de la narrativa del paisaje: una referencia sutil al litoral que acompaña la experiencia de la casa.
Un paisajismo que acompaña el horizonte
Uno de los objetivos principales del proyecto es mantener una relación constante con el exterior.
La vegetación está pensada para acompañar las visuales sin competir con ellas. Los árboles, macizos y cubresuelos construyen profundidad dentro del jardín mientras permiten que el horizonte conserve su protagonismo.
Esta relación entre vegetación, agua y arquitectura genera una experiencia especialmente vinculada a la vida frente al mar.
“En Casa Almarea, el paisaje acompaña el ritmo de la casa de playa: la vegetación, el agua, las texturas naturales y los tonos del jardín se integran para crear un espacio sereno, fresco y conectado con el litoral.”
Una propuesta de paisajismo contemporáneo
Casa Almarea representa una oportunidad para explorar cómo el paisajismo contemporáneo puede responder a las características de un entorno costero sin perder identidad.
La elección de especies, la composición vegetal, los materiales naturales y la relación con la arquitectura permiten construir un jardín que se siente parte de la vivienda desde el primer recorrido.
Más que buscar protagonismo, el paisaje acompaña. Enmarca, conecta, refresca y genera espacios para vivir el exterior.
Casa Almarea en CASACOR Perú 2026
La participación de Marcia Lenz Paisajismo en Casa Almarea forma parte de una propuesta integral en la que arquitectura, diseño y paisaje trabajan de manera conjunta.
El proyecto reúne el trabajo de Eduardo Cabezas, Karen Lazarte, Carlos Mateo y Marcia Lenz, junto con los elementos y proveedores que dieron forma a la propuesta presentada en CASACOR Perú 2026.
Para Marcia Lenz, este proyecto representa una nueva oportunidad para explorar la relación entre naturaleza, arquitectura y bienestar, llevando el paisajismo a uno de los escenarios más característicos de la arquitectura peruana: la casa frente al mar.
Ficha del proyecto
Proyecto: Casa Almarea by Decor Center
Evento: CASACOR Perú 2026
Paisajismo: Marcia Lenz
Arquitectura: Eduardo Cabezas y Karen Lazarte
Aliado en construcción: Carlos Mateo
Proveedor: Decorcenter
Material: Conchuela Perú
Fotografía: Sebastian Apa
Paisajismo: Marcia Lenz Paisajismo
Un paisaje para vivir el litoral
Casa Almarea propone una forma contemporánea de entender la vida frente al mar. La arquitectura establece el marco y el paisajismo aporta aquello que permite que la vivienda se sienta viva: vegetación, textura, movimiento, sombra y conexión con la naturaleza.
El resultado es un jardín pensado para acompañar el paso del tiempo y ofrecer una experiencia relajada, donde la arquitectura y el paisaje encuentran un equilibrio natural.
Casa Almarea nace del encuentro entre arquitectura y naturaleza: un paisaje costero diseñado para acompañar la vida exterior, recuperar la esencia de los balnearios peruanos y convertir el jardín en una extensión serena de la casa.