El proyecto se desarrolló sobre un terreno originalmente agrícola, que requería ser acondicionado para convertirlo en un área de grass residencial de alta calidad.
El cliente buscaba un césped natural resistente al alto tránsito, pero que al mismo tiempo mantuviera una apariencia fina, densa y uniforme, similar a la de un grass tipo cancha de golf.
Como parte de la preparación, se realizó la nivelación del terreno y posteriormente se incorporó una capa delgada de compost, con el objetivo de mejorar las condiciones superficiales del suelo antes de la aplicación de la hidrosiembra.
Para cumplir con los requerimientos de resistencia y calidad estética, se seleccionó una mezcla compuesta por 70 % Bermuda y 30 % Rye Grass.
La Bermuda aporta resistencia al tránsito, buena adaptación a climas cálidos y una alta capacidad de recuperación. Por su parte, el Rye Grass favorece una germinación más rápida, aporta densidad inicial y ayuda a conseguir una cobertura verde más uniforme durante el establecimiento.
Esta combinación permitió desarrollar un césped resistente, compacto y de textura fina, adecuado para el uso residencial y con el acabado visual solicitado por el cliente.
Una vez preparado el terreno, se realizó la aplicación de la hidrosiembra de manera uniforme sobre toda la superficie.
Tiempo de ejecución de la aplicación: 2 días.
Comienzan a aparecer los primeros brotes, dando inicio al establecimiento del césped sobre el terreno.
La germinación se intensifica y el grass comienza a cubrir progresivamente la superficie, mostrando una mayor uniformidad.
El césped continúa desarrollándose y los espacios entre brotes comienzan a cerrarse, generando una cobertura más compacta.
El grass presenta mayor densidad, uniformidad y desarrollo, acercándose al acabado fino y continuo planteado como objetivo del proyecto.
Con el crecimiento y mantenimiento progresivo, se obtiene una superficie verde uniforme, resistente al tránsito y de apariencia fina, integrada al entorno residencial.